Conocé qué son, cómo se preparan y de qué maneras podés aplicarlos para transformar una pieza antes de su primera horneada.
En cerámica, el color también puede formar parte del proceso de construcción. Los engobes permiten sumar tonos y detalles a una pieza antes de la primera horneada, y abren un mundo de posibilidades para experimentar.
Un engobe es una preparación fluida compuesta por pasta, fundente, agua y pigmentos. A diferencia del esmalte —que tiene una composición vítrea y se aplica sobre la pieza bizcochada—, el engobe es barro coloreado. Se utiliza sobre la pieza en estado de cuero o en punto hueso, integrándose a la superficie.
¿Qué lleva un engobe?
- Pasta base. Generalmente se utiliza la misma pasta con la que se construyó la pieza, o una pasta clara y plástica, molida en seco.
- Pigmentos cerámicos u óxidos. Son los encargados de aportar el color. Como referencia, el material original indica una proporción aproximada del 5 % al 10 % del peso seco de la pasta.
- Se incorpora un pequeño porcentaje para favorecer la adherencia y la textura durante la horneada. La elección depende de la temperatura de trabajo, ya sea baja o alta.
Tres maneras de aplicarlos
- A pincel. Se aplican entre dos y tres capas cruzadas para conseguir superficies de color más parejas.
- Por baño o inmersión. Se sumerge la pieza para cubrir superficies amplias de manera rápida.
- Con perita o biberón decorativo. Permite realizar trazos, puntos, relieves y chorreados, sumando detalles y volumen.
UN CONSEJO DESDE EL TALLER
La consistencia es fundamental: el engobe debería tener una textura similar a la de un yogur bebible o una crema de leche densa. Si queda demasiado líquido o demasiado espeso, puede dificultar la aplicación y afectar el secado.
Un universo de posibilidades
Los engobes permiten trabajar con superficies lisas, dibujos, contrastes y detalles. Son una excelente herramienta para explorar el color y encontrar un lenguaje propio en cada creación.
¿Te gustaría experimentar con colores y engobes en el taller?
En Napaludai creemos que la mejor manera de descubrir la cerámica es animarse a hacer. Si te gustaría experimentar con esta técnica, conocer el taller o participar de una clase, te invitamos a acercarte y vivir la experiencia con tus propias manos. Y si disfrutaste esta lectura, seguí recorriendo el blog: siempre hay algo nuevo por descubrir.



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