Descubrí el origen de este método japonés, cómo pigmentar la pasta en el taller y los secretos para crear diseños geométricos y marmolados únicos.
Si estás buscando dar un paso más en tus piezas y experimentar con el color desde la pasta misma, la técnica Nerikomi es perfecta para vos. No se trata de pintar por fuera, sino de construir el diseño desde la pasta base.
El Nerikomi (o Neriage) es una técnica tradicional japonesa que consiste en colorear distintas porciones de pasta cerámica utilizando pigmentos u óxidos para luego superponerlas, amasarlas o cortarlas en bloques, logrando patrones repetitivos, vetas marmoladas o diseños geométricos sorprendentes.
Paso a paso básico para trabajarlo en el taller:
Pigmentación de la pasta: Dividimos la pasta cruda en varias porciones. A cada una le agregamos pigmentos calcinados u óxidos (como cobalto para azul, hierro para tonos rojizos o cromo para verdes) integrándolos muy bien
mediante amasado.
Superposición y bloque: Amasamos o estiramos planchas de cada color y las apilamos intercaladas. Presionamos suavemente para unirlas sin deformar las capas.
Corte y revelado: Con una tanza o una cuchilla de corte fino, laminamos el bloque. Al cortar, aparece la magia de las vetas internas.
Construcción de la pieza: Usamos estas láminas coloreadas para construir cuencos, platos o tazas mediante la técnica de pellizco o placas.
💡 Consejo del taller: Al secar y bizcochar piezas hechas con Nerikomi, es muy importante realizar un secado lento y parejo, ya que cada color de pasta puede encoger a ritmos ligeramente distintos según la cantidad de pigmento agregada.


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